El mar de Chile alberga una gran diversidad de especies que hacen del litoral uno de los destinos más atractivos para la pesca deportiva en Sudamérica. Desde la Corriente de Humboldt que baja por la costa hasta las aguas más cálidas del norte, el país ofrece oportunidades únicas para pescadores de todos los niveles.
1. Jurel (Trachurus murphyi)
El jurel es sin duda la especie más popular entre los pescadores de costa en Chile. Forma grandes cardúmenes que se acercan a la orilla, especialmente durante los meses de otoño e invierno. Responde muy bien a señuelos metálicos, jigs y también a carnada natural como la anchoveta. En Chañaral y Caldera se pueden alcanzar ejemplares de entre 1 y 3 kilos directamente desde las rocas.
2. Sierra (Thyrsites atun)
La sierra es una de las especies más apreciadas del norte chico. Su dentadura afilada y su potencia al picar hacen de su captura una experiencia memorable. Se pesca con señuelos de cucharilla, jigs plateados o carnada viva. Requiere líderes de acero o fluorocarbono grueso para evitar cortes de línea. La temporada más activa va de septiembre a enero.
3. Corvina (Cilus gilberti)
La corvina es un clásico de la pesca en Chile. Se encuentra en fondos arenosos y rocosos, especialmente en bahías protegidas. Responde bien a carnadas naturales como el erizo, el pulpo o el calamar. En pesca deportiva se captura también con señuelos suaves (vinilos) y señuelos de superficie. Es común en las costas de Atacama, Coquimbo y la zona central.
4. Reineta (Brama australis)
La reineta es una especie pelágica muy abundante en el Pacífico sur. En pesca deportiva se captura con jigging vertical desde embarcaciones o con cucharillas desde la costa cuando los cardúmenes se acercan. Su carne es de excelente calidad y es ampliamente consumida en Chile. La temporada principal va de octubre a marzo.
5. Pejegallo (Callorhynchus callorhynchus)
Aunque menos conocido fuera de Chile, el pejegallo es muy popular entre los pescadores locales. Habita fondos arenosos y se captura principalmente con carnada natural desde fondeo. Su carne blanca y suave es muy apreciada en la gastronomía chilena. Se encuentra con mayor frecuencia en las costas de Atacama, Valparaíso y el sur del país.
